Las aguas de la Tierra se clasifican en aguas superficiales (mares, ríos, lagos y embalses) y aguas subterráneas (bajo tierra).




CURIOSIDADES:
Numerosos
pueblos de España acabaron sumergidos bajo las aguas en la construcción de los nuevos
pantanos y embalses.
Cada cierto tiempo, coincidiendo con el descenso de las
aguas, las ruinas de esas localidades vuelven a ver la luz,
recordándonos que el progreso en ocasiones conlleva un alto precio.